Escapada de un día por Braganza y el Parque Nacional de Montesinho

Bragança
Bragança

Hace tiempo que realizamos este viaje, pero, aun así, aún lo recordamos con cierto cariño por lo que nos gustó. Nos referimos a nuestro viaje visitando el Parque Natural de Montesinho y Braganza (Bragança), la capital de la región portuguesa de Tierras de Trás-os-Montes.

Nuestro viaje original, junto los compañeros de Destino Castilla y León no contemplaba pasar la frontera hacia Portugal, pues era un viaje al norte de la provincia de Zamora, y si acaso también visitar el Bierzo, en León, desde Puebla de Sanabria. Pero tras unos días de mal tiempo, decidimos cambiar de rumbo sobre la marcha y entrar en Portugal, visitando el Parque Natural de Montesinho.

Visita por el Parque Natural de Montesinho

Este parque natural del norte portugués, que ocupa la frontera norte de Portugal, adyacente a Zamora, en Castilla y León. El Parque en sí tiene unas dimensiones de cerca de 75 mil hectáreas, con un relieve muy heterogéneo, con mesetas, zonas montañosas, que, aunque no muy altas forman varias sierras y valles encajados entre estas. Además, diversos ríos y riachuelos riegan la zona, como especialmente “importante” río Mente.

Sobre todo, este espacio natural, es importante por su gran variada biodiversidad, con especies protegidas como el lobo ibérico, el corzo o el venado. Esto y los paisajes hacen de esta zona de un interés turístico y ambiental.

Nuestra entrada a Portugal fue por Rihonor de Castilla. Veníamos de visitar el Centro del lobo ibérico en el lado español. En este paso apenas se distingue la frontera. Atraviesas un pueblo, y cuando llegas a un puente sobre el Río de Onor, al atravesarlo, ya estás en Portugal. Y te adentras por carreteras secundarias, que no son fáciles para conducir rápido, así que tómate tu tiempo y disfruta de los paisajes.

Llegada a Bragança

Brevísima historia de la ciudad de Bragança

La ciudad de Braganza existe desde época romana, bajo el nombre Juliobriga, nombre otorgado por Augusto en recuerdo a su tío Julio César. Esta población fue arrasada por la conquista musulmana. No obstante, el núcleo de población se reestablece por parte del por Fernando Mendes, cuñado de Alfonso Henriques, primer rey independiente de Portugal, que la adquiere la zona 1130.

El rey Sancho I, otorga fueros a la ciudad para ayudar a su repoblación en 1187. Más tarde, en 1299, es asediada por Alfonso IX de León, que no consigue tomarla. Tras este asedio se estable definitivamente el nombre de Bragança a la ciudad. En 1464, la villa ya cuenta con una importante feria franca y accede al título de ciudad.

Visita a la ciudad Braganza

La ciudad de Braganza, como casi todas las ciudades del norte de Portugal, está en lo alto de un cerro que, poco a poco va bajando hasta dominar el valle. Los barrios actuales están incluso extendiéndose por otras lomas.

Si como nosotros, viajáis con vuestro coche, lo mejor será que aparquéis cerca del centro, pero en la parte moderna, y luego os mováis andando.

Visita a la antigua Catedral de Braganza

Al igual que el resto de Portugal, la población de Braganza es eminentemente católica. La ciudad desde 1770 cuenta con un obispado propio, por lo que fue necesario adaptar la iglesia colegiata del Santo Nombre de Jesús y San Juan Bautista como Iglesia catedralicia.

Catedral de Braganza - Destino y Sabor

Catedral de Braganza – Destino y Sabor

Esta preciosa iglesia, del siglo XVI era parte de un convento jesuita, por lo que cuenta con unas dependencias anexas y un precioso claustro renacentista. Tras la inauguración en 2001 de la nueva sede catedralicia, esta iglesia pasó a ser una parroquia más de la ciudad.

Frente a esta antigua catedral, en la misma Praça da Sé, hay un Crucero de 1869 sobre una columna salomónica de singular belleza y que corona la plaza en sí.

Crucero de la Plaza de la Catedral de Braganza - Destino y Sabor

Crucero de la Plaza de la Catedral de Braganza – Destino y Sabor

Comer en Braganza en el Rte. O Patio das Cantigas

Además, la antigua Sé, está flanqueada por una preciosa plaza, actualmente peatonal. Si la bordeamos, llegaremos a otra gran plaza abierta, la Praça Camões. En el solar que ocupa esta plaza debió haber antiguamente una gran construcción.

Praça Camões - Destino y Sabor

Praça Camões – Destino y Sabor

Fue en esta plaza donde encontramos un restaurante de comida tradicional portuguesa, O Patio das Cantigas de Bragança donde junto a los compañeros de A Tavola con il Conte, disfrutamos de un menú ‘a la carta’, con vino por 42 €, para tres personas.

En general, Portugal tiene una restauración mucho más económica que lo que encontramos en España.

Subiendo la cuesta hacia la ciudad vieja

La ciudad de Braganza es una ciudad fundada cal final de la alta edad media, cuando la frontera entre los reinos cristianos y musulmanes aún estaba en la zona del Duero. Esto implica que desde su fundación cuenta con una muralla defensiva de piedra y un castillo.

Casas de la Rua do Combatentes da Grande Guerra - Destino y Sabor

Casas de la Rua do Combatentes da Grande Guerra – Destino y Sabor

De camino a la puerta de la muralla, primero se baja, por la Rua dos Combatentes da Grande Guerra pasaréis por la parte de más baja de nuestra ruta, donde se encuentra varias construcciones civiles con las fachadas típicas de las casas portuguesas, con preciosos azulejos decorándolas; pero también construcciones que nos recuerdan mucho a Galicia, con encalados en blanco. Nos llamó la atención los comercios, ya que nos recordaban en general a los comercios de los años 70’s y 80’s. Muy retro todo, pero real.

Plaza e Iglesia de San Vicente

Justo ante de empezar la subida hacia la ciudad amurallada, nos encontramos esta preciosa plaza, donde el tráfico se divide. Una calle de subida y otra de bajada. Presidiendo esta plaza, un edificio civil con una preciosa balconada y columnata sale al encuentro. En el centro, un monumento a los caídos portugueses en los campos de Francia durante la primera Guerra Mundial.

En un lateral, se levante al Igreja de São Vicente. Esta iglesia es de origen románico, aunque está totalmente reformada siguiendo los estilos renacentista y barrocos en el siglo XVIII, que además se le añade la portada actual.

Plaza e Igreja de São Vicente - Destino y Sabor

Plaza e Igreja de São Vicente – Destino y Sabor

En su interior, la zona principal es bastante sobria, con la decoración típica de encalado y azulejo, pero el presbiterio está, a nuestro modo de ver, sobrecargado con un barrocoMuseu do Abade de Baçal. Se trata de un museo de historia de la ciudad, de arte, etnográfico, arqueología, numismática, arte sacro y pintura. No pudimos visitarlo, porque el día de nuestra estancia en Braganza estaba cerrado.

Museu do Abade de Baçal - Destino y Sabor

Museu do Abade de Baçal – Destino y Sabor

Información práctica
Situación: Rua Abilio Beá, 27 – Bragança.
Precio: 2€/persona.
Horario: De martes a viernes, de 10:00 a 17:00; sábados y domingos, de 10:00 a18:00.

Iglesia de São Bento

Esta iglesia te la encuentras si como nosotros, subes hacia la ciudadela por la calle Rua do San João, en la parte más alta, a la izquierda. Se trata de una iglesia del siglo XVI. La construcción de estilo renacentista y que en su interior cuenta con una única nave. Destaca el techo, con unas pinturas de estilo mudéjar renacentista.

Iglesia de São Bento - Destino y Sabor

Iglesia de São Bento – Destino y Sabor

Como en otros casos en Portugal, el presbiterio está sumamente recargado de decoración, frente a las naves centrales. En este caso, tiene un bello ejemplo de decoración mudéjar, con un retablo policromado del siglo XVIII.

Subida a la ciudad vieja amurallada

Llegaremos a los pies de la muralla, que frente así cuenta con unos jardines. Así, llegamos a la puerta de la ciudad, puerta de Dom. Fernando. Esta parte es la más antigua y medieval de toda la población.

Braganza

Entrada a la ciudad amurallada – Destino y Sabor

Apenas actualmente hay unas casas, transformadas en atracción para el turismo; como algunas tabernas, restaurantes o el museo del traje ibérico. También se conserva la iglesia de Santa María de Braganza, junta a esta el Domus Municipalisy el Castillo.

Museo ibérico de las máscaras y el traje

Uno de los antiguos edificios de la ciudad vieja, según entras por la puerta de Dom. Fernando a la izquierda alberga la sede del Museo Ibérico da Máscara e do Traje. Este singular museo posee una interesante colección de máscaras y trajes típicos, que se siguen usando en muchos pueblos, tanto de la zona norte de Portugal, como en Castilla y León, Asturias y Galicia durante las celebraciones paganas del solsticio y el Carnaval.

Braganza

Museo Ibérico de la máscara y el traje – Destino y Sabor

Información práctica
Situación: Rua D. Fernando O Bravo, 24/26 – Braganza.
Precio: 1€/persona. Excepto niños menores de 10 años. Domingos por la mañana, gratis.
Horario: De 1 de octubre a 31 de mayo; De martes a domingo, de 9:00 a 12:30 y de 14:00 a 17:30.
De 1 de junio a 30 de septiembre; De martes a domingo, de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00.

Castillo de Braganza

Braganza fue un asentamiento defensivo celta, que dio paso a la ciudad romana, en lo alto de la loma, por lo que poseía un lugar privilegiado de cara a la defensa del territorio. El actual castillo tiene su origen en una construcción defensiva inicial mandada edificar por el rey Don Sancho I, pero que en el siglo XIV fue mejorada por el rey João I. A mediados del siglo XX sufre un trabajo de restauración.

Braganza

Castillo de Braganza – Destino y Sabor

Este castillo hizo, a lo largo de la historia, funciones de cuartel, por lo que todo el patio de armas, que bordea la torre del homenaje tiene placas, recuerdos y conmemoraciones a los militares de Braganza caídos en las guerras de Portugal. Esto unido a que su torre del homenaje alberga el Museu Militar de Bragança, hace se conserve una excelente colección de armamento antiguo.

Museo Militar de Braganza

Ubicado en la torre del homenaje de este castillo, además de poseer unas maravillosas vistas panorámicas sobre la ciudad desde sus 33 metros de altura, es también la sede de este museo.

Braganza

Museu Militar de Bragança – Destino y Sabor

El origen de este museo está en 1929, con la excusa de rehabilitar el castillo. En su interior, puedes disfrutar de una colección de armas antiguas que van desde el siglo XII hasta las Guerras Mundiales. A lo largo del recorrido muestran los diferentes momentos de la historia de Portugal, por lo que además tienen fondos de las antiguas colonias portuguesas.

Torre de la Princesa

Justo al lado de esta torre del homenaje se alza esta otra, escenario de trágicas leyendas amorosas; como la de Doña Sancha, hermana del primer rey de Portugal, que sufrió en el castillo el rechazo de su esposo Fernão Mendes. O también, la que describe el cautiverio de una princesa mora, enamorada de un joven caballero cristiano.

Braganza

Torre de la Princesa del Castillo de Braganza – Destino y Sabor

Y por último, la desdicha de la española Doña Leonor, hija del tercer duque de Medina Sidonia y casada con Jaime, cuarto duque de Bragança, que también estuvo presa en esta misma torre por capricho de su esposo.

Información práctica
Situación: Ciudadela de Braganza.
Precio: 2€/persona.
Horario: De martes a domingo, de 9:00 a 12:00 y de 14:00 a 17:00. Viernes tardes, cerrado.

Iglesia de Santa María de Braganza

Esta iglesia de Santa María, o Igresia Matriz de Braganza se encuentra junto al Domus Municipalis. Exteriormente no es nada espectacular. Es una clásica iglesia antigua, erigida en el siglo XVI, que fue severamente, en algún momento, modificada.

Braganza

Iglesia de Santa María de Braganza – Destino y Sabor

Lo mejor de esta iglesia se encuentra en su interior, donde destacan unas columnas mudéjares hechas de ladrillo y la impresionante bóveda pintada al fresco que representa escenas de la Virgen. También nos llamó la atención muchísimo una escultura de una Madalena, del siglo XVII, que es una copia de gran calidad a la que se encuentra en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid de Pedro de Mena. Por lo demás, es casi agobiante, el acabado barroco, aunque algunos elementos renacentistas.

Domus Municipalis

Justo al lado de la Iglesia de Nuestra Señora de Braganza, se encuentra esta construcción civil, construida en la alta edad media (siglo XII) en estilo románico. Se trata de una construcción pentagonal, completamente abierta. Su interior consiste en única e inmensa sala diáfana, que sostiene mediante una arquería en todo su perímetro, que sostiene la techumbre de madera y teja, dejando pasar la luz. En su sótano, se encuentra un antiguo aljibe.

Braganza

Domus Municipalis – Destino y Sabor

Su función fue ser sede del ayuntamiento de la localidad, donde los “notables” de la villa se reunían para tratar temas de interés. Se comenta que, es el ayuntamiento más antiguo de Portugal, y uno de los pocos ejemplos de arquitectura civil románica de toda la península Ibérica.

Tómate algo en Braganza

A lo largo del día, nuestro paseo hemos ido por varias calles. No existen tantos cafés y/o bares donde poder tomarte algo como a los que estamos habitados en España, aunque los hay. No obstante, si vimos algunos en la zona de la antigua catedral. Nos gustó mucho algunos cafés, con terraza en la Rua dos Combatientes da Grande Guerra, que surge de la plaza de la Catedral vieja. También, próxima a esta plaza, aunque hacia otra calle, nos gustó una Pastelería heladería, con terraza donde también te puedes tomar un café llamado Pastelería Florida.

Braganza

Terrazas donde tomar algo en Braganza – Destino y Sabor

Y en la parte alta, junto al castillo, Restaurante D. Fernando, de comida tradicional, la Taberna O Celta o la tasca Do Ze Tuga, o la terraza Vila Café.

Otros lugares atractivos para visitar

Nuestro día no podía dar más de sí, por diversos motivos. Pero nos comentaron que en Braganza o próximo, también es interesante la Catedral nueva, que, aunque la vimos por fuera desde el coche antes marcharnos, no nos llamó la atención más allá de la buena ubicación, en cuanto a vistas, aunque la cuesta no es nada atractiva.

No comentaron que existe al sur un mirador muy interesante, por las vistas a Braganza, llamado de Mirador do Santuário de São Bartolomeu, el Centro de Arte Contemporânea Graça Morais y el Monasterio de Castro de Avelãs, que destaca por ser un monasterio benedictino del siglo XII del que sólo se conservan los ábsides de estilo románico mudéjar de gran calidad, con sus arquerías ciegas superpuestas típicas de este estilo, y que deben ser prácticamente únicas en todo Portugal.

Braganza

Otros atractivos de Braganza – Destino y Sabor

Pues como ves, hasta una pequeña población, como Braganza, puede resultar súper interesante de conocer y visitar. A nosotros nos encantó, y complementa muy bien una visita a Puebla de Sanabria, su homóloga en España.

¿Y vosotros? ¿Conocías esta ciudad portuguesa del norte? Cuéntanos que más cosas nos faltaron por visitar en un comentario.

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