Parque del Capricho, uno de los rincones más románticos de Madrid

Portada del El Parque del Capricho
El Parque del Capricho

Posiblemente para cualquiera que viva en Madrid, este parque no resulte ninguna novedad, o quizás sí. El Parque del Capricho, o la Alameda de Osuna es un Jardín romántico que nos llega desde el siglo XIX, mandado organizar por el Duque de Osuna, como una finca de recreo donde poder olvidarse de los vaivenes de la corte de Madrid.
 

Un ligero paseo por la historia del Parque del Capricho

Estos terrenos del actual distrito de barajas, contuvieron una fortaleza militar durante la edad media de la que hoy apenas se conservan los cimientos, aunque una rehabilitación moderna nos permite volver a disfrutar parcialmente de este castillo medieval ordenado construir por la importante familia de los Mendoza.

Esta zona, fue puesta a disposición por la familia de los Zapatas, vinculados a la villa de Madrid desde la baja edad media. En este castillo, falleció, en cautiverio, Pedro Téllez-Girón y Velasco, III Duque de Osuna y gran amigo y protector de Francisco de Quevedo. Debido a esto, su viuda, la condesa de Benavente, decidió comprar las tierras adyacentes, que, con el tiempo, dieron lugar a esta finca de la Alameda de Osuna.

Y así llegaría hasta finales del siglo XVIII, cuando María Josefa Pimentel, duquesa consorte de Osuna adquirió esta la finca, para construir en ella una zona de recreo para su familia y amigos. Para ello, contrató a al arquitecto de la corte, Pablo Boutelou, que daría inicio a los trabajos de construcción en 1787.

María Josefa Pimentel, duquesa de Osuna, pintada por Goya - Imagen de Wikipedia

María Josefa Pimentel, duquesa de Osuna, pintada por Goya – Imagen de Wikipedia

Durante la Guerra Civil fue un refugio antiaéreo, y cuartel del Estado de Mayor del ejército del Centro, encargado de defender Madrid del avance de las tropas nacionales. Aún es posible visitar los bunkers y los refugios antiaéreos. Desde mediados de los 70’s del siglo pasado, es propiedad del Ayuntamiento, que se encarga de su conservación y permite su visita y disfruta de todos aquellos que quieran acercarse a él.
 

Principales atracciones del Parque del Capricho

Horarios de visita

El horario de visita del parque del capricho cambia a lo largo del año.

  • Del 1 de octubre al 31 de marzo: sábados, domingos y festivos de 9 a 18:30 horas (nota: el acceso está permitido hasta las 18:00 h; cierre de puertas a las 18:30 h).
  • Del 1 de abril al 30 de septiembre: sábados, domingos y festivos de 9 a 21 horas (nota: el acceso está permitido hasta las 20:30 h; cierre de puertas a las 21:00 h).


 

Cómo llegar

Para llegar a él, puede hacerlo en transporte público, en metro usando la línea 5 en la estación “Alameda de Osuna”. También en bus, hay tres líneas que pasan próximas; las Líneas de autobuses 101, 105 y 151. Y si eres de los que no puedes dejar el coche, puedes aparcar muy próximo, en una zona de estacionamiento frente al Camping El Capricho.



Ver mapa de situación del Parque del Capricho, en una ventana aparte

 

Normas de uso

No está permitido traer comida, por lo que no se puede hacer un picnic en su interior. Tampoco se permite, aunque se suele hacer la vista gorda, salirse de los senderos del parque o entrar en las construcciones en sus 14 Ha de superficie.

Paseo en el Parque del Capricho - Destino y Sabor

Paseo en el Parque del Capricho – Destino y Sabor

 

Una visita al Parque del Capricho

Se entra desde la calle Paseo de la Alameda de Osuna, 25. La puerta posee varios tornos vigilados por la seguridad del parque. Si llevas comida no te dejarán pasarla. Sirve a modo de control de entrada, pero el acceso el gratuito.

Lo primero que encuentras es una plaza circular, conocida como la Plaza de Toros del Capricho. Tras esto, el camino te lleva a lo largo de un precioso jardín neoclásico, de influencia francesa, dicen. A la derecha, y como estamos en un jardín romántico, se conserva un laberinto de tiempo de los duques de Osuna, ya que se recuperaron los planos originales.

Palacio de El Capricho, en la Alameda de Osuna - Imagen de Wikipedia

Palacio de El Capricho, en la Alameda de Osuna – Imagen de Wikipedia

Tras esto, llegamos a la conocida como la Exedra y Plaza de los Emperadores. Un espacio abierto de forma ovalada presidida por una escultura en una exedra. Esta plaza está decorada con bustos de emperadores romanos, de ahí su nombre. La Exedra está rodeada por efigies con cabeza femeninas.

Al fondo, ya podremos ver el palacio de los Duques de Osuna; Pero antes de llegar por un parterre, que es una forma de organizar un jardín realizando simetrías. Al fin de este paseo, se encuentra la Fuente de los delfines.

Exedra en la plaza de los emperadores - Destino y Sabor

Exedra en la plaza de los emperadores – Destino y Sabor

Tras esto, una construcción neoclásica de finales del siglo XVIII. Este palacio, cuya fachada principal está remada por unas columnas y una escalera real no es visitable. Según nos han contado, en su interior prácticamente no hay nada, pues el nieto de la artífice de este Parque del Capricho, murió arruinado, y sus posesiones subastadas para pagar las deudas contraídas.

No obstante, en otro tiempo hubo una gran cantidad de cuadros y grabados de Goya, ya que este era un protegido de la familia de Osuna y la que principalmente compraba sus cuadros.

Palacete del Parque del Capricho y la Fuente de los delfines - Destino y Sabor

Palacete del Parque del Capricho y la Fuente de los delfines – Destino y Sabor

 

Bunker de Miaja

Durante la Guerra Civil Española, el cuartel del Estado Mayor del ejército del centro se encontraba en esta finca. Bajo la ladera, se construyó el Bunker Miaja, general al mando de la defensa de Madrid.

Bunker de la Guerra Civil en el Parque del Capricho - Imagen de El Diario

Bunker de la Guerra Civil en el Parque del Capricho – Imagen de El Diario

Existen visitas guiadas a estas instalaciones, aunque nosotros solo lo conocemos por fotografías de internet, siendo unas grutas artificiales que recuerdan a las antiguas estaciones de metro del Metro de Madrid.
 

Templo de Baco

Posiblemente el templete más fotografiado de Madrid. Es uno de los iconos del parque y donde la foto es casi obligatoria. Es una construcción de gran simplicidad, pues consta de una columnata dispuesta formando un círculo, aunque sin crear una techumbre.

En el centro del mismo, se encuentra una escultura dedicada a este dios mitológico de la cultura griega. Este templete, al estar al borde de la parte alta de la colina posee unas vistas muy hermosas del parque.
 

Abejero

Este parque era un lujo, tanto, que hasta las colmenas que recogen el néctar de los lirios, la flor favorita de la Duquesa de Osuna, tienen sus colmenas dentro de un pequeño palacio.

En su interior, se conserva una escultura de Venus, una diosa mitológica griega, con una historia movidita, ya que fue esculpida, hecha y rehecha por diversos autores a lo largo del tiempo, ya que no se conseguía nunca quedar a gusto del escultor.

Abejero del Parque del Capricho - Destino y Sabor

Abejero del Parque del Capricho – Destino y Sabor

Este edificio estaba diseñado para que se pudiera ver el trabajo de las abejas, elaborando miel, desde la seguridad de unas mamparas transparentes.
 

El Jardín alto

Seguimos subiendo por alguno de los caminos existentes. Así encontramos un obelisco que sostiene una escultura. Estamos en la plaza de la Rueda de Saturno; Y es que es “Saturno, devorando a sus hijos”, la escultura que corona este obelisco que se encuentra en el centro de un área circular, con 6 caminos, a modo de brazos que forman una rueda.

Es una alegoría al paso del tiempo y al ciclo de la vida y la muerte, presente siempre en la humanidad.

Algo más arriba existe un lago artificial que hace de depósito de los lagos, canales y saltos de agua del resto del parque.
 

El Fortín

Esta parte alta estaba dedicada a los juegos de niños. Así se conserva dónde estaban varios columpios, aunque ya no queda ninguno. Pero sí encontramos una curiosa formación, de baluartes a pequeña escala y rodeado de por un foso inundado.

Se trata de un fortín, que poseía una pasarela para acceder al interior. Aunque esto nos parezca extraño, los niños del siglo XIX de alta sociedad, solían dedicarse al ejército, por lo que desde pequeños, estos juegos los ayudaban a “empaparse” de la vida militar.

Baluartes del fortín - Imagen de Nmemosine

Baluartes del fortín – Imagen de Nmemosine

Este fortín contaba con elementos hoy desaparecidos, como caseta del vigilante, un barracón y hasta 12 cañones en miniatura de bronce.

 

Casa del artillero

Otra ruina, recuerdo de otro tiempo, es esta construcción, hoy muy abandonada aunque estabilizada parece una especie de pequeño castillo medieval; Incluso en sus mejores tiempos, esta edificación debió tener un aspecto envejecido.

Ruinta de la casa del artillero- Imagen de Nmemosine

Ruinta de la casa del artillero – Imagen de Nmemosine

Hoy su interior no es visitable, aunque si te asomas por las ventanas, puedes ver que en algún momento tuvo una techumbre y una subida un primer piso. Lo mejor y más bonito para nosotros, es el suelo. Posee un empedrado de cantos rodados muy hermoso, que era la forma tradicional de pavimentar los suelos.
 

La ría, el lago y el embarcadero

Seguimos por la zona alta; junto al fortín pasa un canal, simulando una ría. Además de canal para llevar agua, era navegable en pequeñas chalupas. Incluso tiene un puente para saltar una vaguada dentro del parque.

Así llegamos al lago. En su centro, en una isla, se conserva una escultura que recuerda al Duque de Osuna, D. Pedro Téllez Girón III, Duque de Osuna, Virrey de Nápoles.

En este lago se encuentra un embarcadero, cuyo interior se encuentra decorado con varios trampantojos, y en exterior, la decoración está hecha con juncos y cañas, de ahí su nombre de “Casa de Cañas”, que recuerda una construcción ligeramente oriental.

Lago con el monumento al Duque de Osuna y el embarcadero Casa de las Cañas - Destino y Sabor

Lago con el monumento al Duque de Osuna y el embarcadero Casa de las Cañas – Destino y Sabor

Al lado se levanta un puente de hierro, que actualmente no se puede pasar. Es antiguo, tanto, que hasta donde se tiene registro, es el primer puente de hierro de la comunidad de Madrid, ya que fue construido en 1830.

Puente de hierro, en el lago del jardín alto - Destino y Sabor

Puente de hierro, en el lago del jardín alto – Destino y Sabor

En el pasado, debieron existir otras construcciones ligeras, pero actualmente solo conservamos los pavimentos y sus accesos, al estar realizados con un empedrado de pequeño canto rodado formando figuras geométricas. Eran un quiosco y otro embarcadero.
 

El casino de baile

Nosotros lo haremos a pie, pero en otra época, los invitados tomaban una barca en este lago y seguían recorriendo la ría artificial, hasta llegar a un edificio neoclásico que es un gran salón de fiestas, con terrazas y sala de baile.

No hemos podido nunca visitar su interior, pero según parece, en su planta baja se encuentran las maquinas que mantienen los flujos de agua, y en la parte superior, de planta octogonal un salón de baile con espejos y pinturas murales.

Casino de Baile del Parque del Capricho - Destino y Sabor

Casino de Baile del Parque del Capricho – Destino y Sabor

En esta zona, hay unos jardines de flores, muy clásicos, que sirven de fondo a las vistas desde las terrazas del salón de baile.
 

Bajamos por el sendero

Visto el jardín alto, bajamos tranquilamente, puedes hacerlo por varios senderos, así que te puedes encontrar tres sorpresas más. Una entrada al polvorín de la Guerra Civil, que evidentemente está en desuso y cerrado. Pero un poco más abajo, también hay una ermita en “ruinas” y la casa de un labrador.
 

La ermita en ruinas

Este parque era un área recreativa, por lo que se le quería incluir todo lujo de detalles para sorprender a los visitantes de los Duques de Osuna. Así, se construyó esta ermita, con varios trampantojos para parecer más amplia y más vieja.

Parece ser que hasta una persona lo habitó un tiempo, como un auténtico eremita. Pero a su fallecimiento, fue sustituido por un autómata que simulaba ser una persona. No se pretendía ser real, si no, solo simularlo, para dar ambientación.

La casa del labrador, o casa de la vieja

Esta construcción, visible desde la plaza de toros de la entrada, es otro ejemplo de escenario creado para simular una actividad agrícola. Esta vivienda es tan solo un escenario, y en su interior no hay nada.

Casa del labrador, Casa Vieja en el Capricho - Destino y Sabor

Casa del labrador, Casa Vieja en el Capricho – Destino y Sabor

Pero fuera, había otro autómata que parecía ser el labrador que trabajaba esas tierras. Actualmente, en el frontal de la casa, hay un pequeño huerto, con verduras de temporada.
 

Otros encantos escondidos

Existen otros detalles escondidos en este Parque del Capricho, aunque generalmente no son visitables libremente, quizás en una visita guiada gestionada por el ayuntamiento. Así hay unos invernaderos, la Gruta del Jardín, las casas de oficio y la conocida como casa de vaca.

Puedes conocer mejor la disposición del parque en el mapa que tan bien han realizado la gente de Una Ventana de Madrid.



Mapa de Una Ventana de Madrid.

 
Y como esperamos haberte mostrado, existen parques únicos en la capital de España, que no suelen estar en los itinerarios turísticos habituales, por estar algo desplazados del centro de la ciudad, pero que si tienes tiempo, te recomendamos visitar. Como este Parque del Capricho o Alameda de Osuna.

¿Conocías ya este Parque del Capricho de Madrid? ¿Qué te parece la existencia de esta atracción natural tan cerca de la ciudad? Déjanos un comentario con otros parques similares, en Madrid, o en tu ciudad de origen para que los podamos visitar.
 
 

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